Obesidad, diabetes e hipertensión incrementan riesgos de enfermedad vascular cerebral.

Con acciones de prevención, principalmente a través de los módulos de PrevenIMSS, se busca evitar el desarrollo de la enfermedad vascular cerebral (EVC), que tiene en la obesidad, el tabaquismo, la hipertensión arterial, la diabetes y el sedentarismo sus factores de alto riesgo. 

El doctor Jesús Alfredo Flores Ciro, coordinador del servicio de Neurología del Hospital General Regional (HGR) número 1, %u201CCarlos Mac Gregor Sánchez Navarro%u201D, detalló que al interrumpirse el suministro de sangre a cualquier parte del cerebro, aparecen los infartos dentro del sistema nervioso central. 

Los trastornos de la circulación en el tejido cerebral, explicó el especialista del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), dan paso a la EVC, cuyos primeros síntomas pueden ser confundidos con molestias pasajeras, como dolor de cabeza o mareo. 

Estos infartos tienen un origen isquémico (falta de oxigenación por deficiente riego sanguíneo), cuando un vaso sanguíneo que irriga sangre al cerebro resulta bloqueado por un coágulo local (trombo) o generado a distancia (émbolo) desde otro sitio del cuerpo. De ahí pueden surgir los derrames o hemorragias cerebrales, por el taponamiento de las arterias, producto de la ateroesclerosis (endurecimiento de las paredes de los vasos sanguíneos). 

Esto se debe a que la grasa, el colesterol y otras sustancias se acumulan en la pared de las arterias, formando una sustancia pegajosa llamada placa, que dificulta el flujo apropiado de la sangre, lo cual puede ocasionar que ésta se coagule y ocluya el vaso sanguíneo. 

El neurólogo y neurofisiólogo del Seguro Social subrayó que los principales factores de riesgo para un accidente cerebrovascular son la hipertensión arterial, la obesidad, la diabetes, el sedentarismo, el tabaquismo y la hipercolesterolemia o aumento de colesterol y triglicéridos en sangre. 

Se estima que cada año se presentan 500 mil casos de EVC en el país. Este mal se presenta de manera común en los hombres, habitualmente por arriba de los 50 años de edad. En cuanto a las mujeres, al rebasar la etapa de la menopausia, el padecimiento afecta a unas y otros en igual número. 

En el Instituto Mexicano del Seguro Social los derechohabientes que presentan factores de riesgo reciben atención multidisciplinaria de carácter preventivo, en la que intervienen además del doctor familiar, especialistas en cardiología, endocrinología y angiología. 

El doctor Flores Ciro destacó la importancia de acudir a los módulos de PrevenIMSS, donde se vigilará presión sanguínea, niveles de glucosa y colesterol, así como el tamaño de la cintura, medidas precautorias que evitarán que el paciente pueda llegar a desarrollar una enfermedad vascular cerebral. 

Incluso, explicó el coordinador del servicio de Neurología del HGR número 1 del IMSS, la EVC se puede evitar. Para ello, se sugiere modificar el estilo de vida con acciones como: asumir una alimentación sana, dieta baja en grasas y sal; realizar ejercicio de tipo aeróbico, abstenerse de fumar, reducir el consumo de alcohol y, después de la quinta década de vida, acudir a un chequeo rutinario con el médico familiar. 

Subrayó que los síntomas a los que hay que estar atentos para solicitar una atención médica inmediata son: problemas en el habla, trastornos en el lenguaje; dificultad para comprender o para decir lo que se quiere expresar; debilidad manifiesta en la mitad del cuerpo, un brazo o una pierna y pérdida súbita de la conciencia. 

Acerca Redacción

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